¿CÓMO FUNCIONA?

2 Recibe un precio personalizado en menos de 24 horas.
3 Acepta el encargo, accede a un espacio colaborativo con tu profesor asignado y APRUEBA.

Si sigues teniendo problemas, escríbenos a info@apruebatodo.com. Gracias!

¿HAS PERDIDO TUS DETALLES?

5 errores que debes evitar en la exposición de tu TFG/TFM

por / jueves, 27 agosto 2020 / Publicado en Herramientas, Presentación, TFG
Mujer con boca tapada

¡Último esfuerzo! ¡Casi lo tienes! Estás a pocos días de la presentación de tu Trabajo de Final de Grado o Trabajo de Final de Máster y, si bien la exposición final serán solo unos minutos, ¡los pequeños detalles pueden marcar la diferencia! Así que, para poner la buena guinda final al trabajo que te ha ocupado tantas horas, aquí van 5 errores que debes evitar para clavar tu presentación final.

1. Presentar un material de apoyo descuidado

La primera impresión importa más de lo que pensamos, y un PowerPoint o Prezi descuidado darán a entender al tribunal que no le has dedicado a la exposición la importancia que se merece. Asegurate que has resumido la información de forma clara y concisa, no abarrotes las diapositivas de texto y pon especial atención a la estética de la presentación: ni blanco y negro ni todos los colores del arcoíris.

Puedes poner algún efecto y animación, pero no sobrecargues la presentación de ellos. ¡Puede dar la sensación de ser una exposición para niños!

2. Dejar el espacio de la presentación al azar

Has cuidado hasta el último detalle de tu presentación: el material de apoyo es preciso, conciso y estético, has resumido los puntos más importantes y has repetido y practicado el discurso muchísimas veces. ¿Por qué no preparas también el lugar de la presentación?

No queremos llamar al mal tiempo, pero a veces las cosas pueden salir mal si no las tenemos preparadas, sobretodo cuando la tecnología está involucrada. Imagina es el dia de la presentación: tienes toda tu presentación en un pendrive, es el momento de empezar, conectas tu dispositivo…. y el ordenador de la sala no lo reconoce. O, por ejemplo, que las luces se apagan en el lado contrario al que pensabas. O el tribunal, que tu pensabas que estaría delante tuyo, se tiene que situar a un lado por la disposición de la sala. Pueden pasar muchas cosas, pero todas ellas son fácilmente controlables si el día antes de la presentación, cuando ya sepas qué sala te va a tocar, la vas a ver.

Comprueba en primer lugar cómo es la arquitectura del lugar: ¿Por dónde entrarás? ¿Dónde estarán los miembros del tribunal? ¿Hay micrófono disponible? ¿Dónde está el ordenador? ¿Y el proyector? ¿Los cables?

Después, revisa que toda la tecnología que necesitas funciona correctamente. Lleva tu pen-drive con los archivos y prueba de abrirlos. ¿Funcionan? ¡Perfecto! ¿Hay algún problema? ¡No pasa nada, tienes muchas horas por delante para solucionarlo!

Comprobar estos pequeños detalles, hecho que no te llevará más de 10 o 15 minutos, te ayudará a familiarizarte con el espacio y a tener el control de la presentación en todo momento. Cuando estés seguro o segura que todo va bien, realiza un simulacro de presentación ante la sala vacía o con algunos amigos. Así, cuando sea el momento de la verdad, ¡ya sabrás qué se siente e irá todo mejor!

3. Descuidar tu lenguaje no verbal y tu voz

¿Recuerdas cuando hemos dicho que la primera impresión cuenta? Esto se aplica no únicamente al material gráfico, sino a ti mismo o misma.

La puesta en escena de la presentación es casi tan importante como el contenido, así que asegúrate, en primer lugar, de ir vestido para la ocasión. ¡No te pases! No es necesario ir con traje y corbata, pero unos pantalones de vestir y una camisa más o menos arreglada te harán parecer más profesional y, por tanto, sumarás puntos ante el tribunal. Intenta evitar las bermudas, pantalones cortos, camisetas de tirantes, crop tops, u otras prendas, aunque haga calor. ¡Son solo 15 minutos, puedes hacerlo!

Además, pon especial atención a tu lenguaje no verbal. Evita cruzar los brazos delante del pecho, bostezar o realizar gesticulaciones extrañas en la cara, mirar a la ventana, tocarte el pelo, retorcer las manos, etc. En cambio, debes mantener el contacto visual con los miembros del tribunal (pasa de uno a otro, ¡no te quedes mirando fijamente a solo uno!) o con personas del público, ayúdate de las manos para reforzar tu discurso y coloca los brazos detrás de la espalda cuando escuches las preguntas del tribunal. ¡Transmite seguridad!

Finalmente, recuerda modular tu voz. No hables demasiado bajito ni muy fuerte, y evita el tono monótono, clásico en presentaciones donde se ha memorizado el texto del discurso palabra por palabra. Obviamente tienes que saber qué tienes que decir, pero cuando lo memorices o estés practicando incluye distintas entonaciones para que el texto se transmita de forma fluida a los oyentes.

4. Pasarte del tiempo

Los miembros del equipo de ApruebaTodo hemos escuchado muchas presentaciones finales, y ha habido muchísimas ocasiones en las cuales los alumnos, pensando que la exposición seria como cualquier otra de clase donde siempre te pueden dar cinco minutos más, pensaban que aunque se pasaran del tiempo no habría problema. Lamentablemente eso no es así, y los miembros de los tribunales suelen ser extremadamente estrictos en la distribución del tiempo.

Si tienes 10 minutos para hacer la presentación, habitualmente en el minuto 9 (un minuto antes de que tu tiempo se acabe) te indicarán que estás apunto de agotar franja horaria, y tan pronto como la aguja del reloj diga que han pasado los diez minutos te pararán. No importa que estés a mitad de tu presentación o que te hayas dejado la parte más importante, no te dejarán continuar. 

Esto te puede penalizar de muchas formas: te pueden poner una mala nota porque no has explicado las conclusiones del trabajo, porque no has cumplido las pautas o porque no has llegado a las expectativas. Además, saber que te has pasado de tiempo te hará estar más nervioso o nerviosa cuando llegue el turno de las preguntas. Así pues, cuando estés preparando la exposición cronométrate para ver cuánto tiempo estás gastando; cuando encuentres la forma de resumir toda la información para adaptarla al tiempo marcado, réstale 20 segundos. En otras palabras, practica un discurso que sea, almenos, 20 segundos más corto que el tiempo que te han marcado. Esto te servirá para tener margen de error: en la presentación a veces alguien te puede interrumpir (si bien no es habitual) o, más frecuentemente, te puedes perder y dejarte llevar por conjunciones como “ehh…” “oh…” así que es importante tener margen de maniobra para no pasarte.

 

5. No prepararte las preguntas del tribunal

Dado que es imposible saber qué te van a preguntar, muchos alumnos no dedican ni un solo segundo a pensar en esta parte del examen oral. ¡Error! Las preguntas del tribunal son tan o incluso más importantes que la presentación individual.

Para prepararlas tienes dos métodos. Por un lado, piensa en los puntos fuertes, pero sobretodo en los puntos flojos de tu trabajo. ¿Qué resaltarías? ¿Qué crees que has dejado más incompleto, y dónde pueden ir los profesores a “pillarte”? Prepárate respuestas para ambos casos, especialmente para la parte negativa, y así estarás listo para dar una respuesta lógica y organizada. Por otro lado, cuando practiques con audiencia (amigos o familiares) pídeles que presten mucha atención y que te hagan preguntas al respecto. Piensa que los profesores suelen preguntar también del trabajo escrito (por qué has dejado ciertas partes fuera o dentro de la presentación, por qué en el trabajo mencionaste cierto detalle, etc.) así que, idealmente, tu audiencia también se habrá leído tu trabajo escrito y te harán preguntas al respecto. ¡Invítales a tomar algo después!

SUBIR