¿CÓMO FUNCIONA?

2 Recibe un precio personalizado en menos de 24 horas.
3 Acepta el encargo, accede a un espacio colaborativo con tu profesor asignado y APRUEBA.

Si sigues teniendo problemas, escríbenos a info@apruebatodo.com. Gracias!

¿HAS PERDIDO TUS DETALLES?

Cómo identificar el nudo crítico de la investigación, el Problema

por / lunes, 07 septiembre 2020 / Publicado en Sin categoría
Identificar el problema

La esencia de la ciencia: formula una pregunta impertinente y estarás camino de la respuesta pertinente.

Bronowski, J

 

La investigación tiene como finalidad dar respuesta a una situación problemática, contribuir a la solución de un aspecto que lo amerita, brindar contribuciones conceptuales, teóricas o metodológicas, todo ello a través de un proceso sistemático y efectivo que permita obtener resultados satisfactorios. (Rodríguez y Pineda, 2003). Dicho proceso debe iniciarse con la selección de un área temática pero hay que tener claro que esto no constituye haber definido el problema de investigación. Lo primero significa que se ha definido un campo de estudio sobre el cual podría hacerse un trabajo científico; lo segundo es identificar lo que se va a estudiar específicamente dentro del área temática, plantearse interrogantes generadas por la curiosidad o inquietud, querer dar respuestas a las mismas ya que no se ha encontrado información al respecto, está muy dispersa y confusa o porque se quiere profundizar en ese campo del conocimiento.

 

Es importante tener claro que en la selección del tema participan numerosos factores que van desde los intereses personales del investigador, posibilidades de acceder a la información,  intereses laborales si está incorporado a un ambiente de trabajo y estudia para su crecimiento profesional; situaciones actuales que afectan a la sociedad o comunidad en la cual vive o estudia, temas de moda  y otros.  La factibilidad es otro elemento a tomar en cuenta para la selección del tema ya que es importante el tiempo y los recursos disponibles pero, también es trascendental, la motivación y el interés que el autor del estudio manifieste porque de ello dependerá que desee mantenerse en el proceso indagatorio y no rendirse en el camino.

 

Si el área temática está definida, sigue a continuación identificar la situación problema dentro de dicha área, convertirla en una necesidad o espacio vacío que causa dificultades en el contexto de investigación y que se pretende cubrir con una creación o producto; para ello el investigador debe recurrir nuevamente a las lecturas de fuentes documentales relacionadas con el tema, observar, utilizar la experiencia y la capacidad creativa, el talento personal, poner de manifiesto su interés y conveniencia, entrevistar a expertos en el área abordada y tener la sensibilidad de reconocer sus competencias y habilidades intelectuales para afrontar el problema a través del método científico.

 

La exposición amplia de la situación, necesidad, conflicto, nudo crítico, debe conducir a la formulación de un conjunto de preguntas que le permitirán al investigador direccionar su esfuerzo sin dispersarse en el amplio mundo de la información. Balestrini (2002) refiere que “la forma más directa para determinar un problema de investigación es a través de la formulación de preguntas lo suficientemente precisas (p. 51). También acota que no existe una norma explicita que permita orientar dicha tarea, el investigador lo identifica con sus instintos, sensibilidad, experiencia y conocimientos.

 

Por ejemplo, si el investigador se sensibiliza con los problemas sociales, especialmente la pobreza, podría formularse preguntas como: ¿Cuáles son las condiciones socioeconómicas de una comunidad ubicada en un barrio periférico de la ciudad?, ¿Cuál es el nivel educativo de los miembros de esas familias?, ¿Cómo está constituido el grupo familiar?, ¿Cuál es su principal fuente de ingresos?….

 

Las preguntas surgirán de la exploración hecha previamente por el investigador sobre el tema objeto de estudio; son preguntas iniciales que irán tomando forma según se vaya avanzando en la construcción de los aspectos teóricos y metodológicos del estudio. Deben ser complementadas con la teoría que existe alrededor del contenido: por ejemplo: ¿Cuáles son los planteamientos que se dan en torno al problema de la pobreza?, ¿Esos planteamientos sirven de apoyo para el estudio que se quiere desarrollar?, ¿Qué elementos han dejado de ser considerados en torno a esta situación?  Avanzando en la lectura de esa información se puede ir delineando el tipo de datos que se requiere para analizar el problema que se ha planteado.

 

Otras fuentes de información deben ser revisadas; estudios previos relacionados con el  problema seleccionado, son antecedentes y también son útiles para ir delimitando el problema objeto de estudio. Su contenido permitirá definir el tipo de planteamiento que se le quiere dar al problema el cual puede ser de tipo descriptivo, caracterizando los elementos principales del fenómeno objeto de estudio; o de tipo explicativo que busca determinar las causales de dicho fenómeno. Lo referido anteriormente pretende destacar que existen diferentes maneras para formular el problema de investigación. “Esta formulación dependerá de los propósitos generales de la investigación y de la complejidad de la misma” (Ballestrini, 2002).

 

Siguiendo con el ejemplo presentado anteriormente, una aproximación al problema a investigar, desde el punto de vista exploratorio, sería: Descripción de la situación de pobreza que se vive en las comunidades ubicadas en la periferia de la ciudad. Solo se busca caracterizar el evento de estudio, describirlo como es. Posteriormente el autor deberá determinar, entre otros aspectos, el ámbito de la investigación en tiempo y espacio, las unidades de estudio, sus alcances, límites y viabilidad.

Las siguientes recomendaciones las proporciona Pinal Mora, (2006), orientadas para lograr delimitar y formular el problema:

  1. Seleccionar el objeto de estudio que interesa analizar, separar el nudo crítico o necesidad que se acometerá como horizonte de investigación.
  2. Delimitar el estudio en cuanto a tiempo y espacio para situar el problema en un contexto definido.
  3. Identificar las unidades de observación (personas, documentos, escuelas).
  4. Si el estudio incluye personas buscar sus características (edad, sexo, condición social, nivel académico, etc.).
  5. Ubicar espacio físico o virtual; definir si el investigador puede tener acceso al lugar o a la información sin restricciones y, si las hay, las pueda solucionar.
  6. Determinar la factibilidad del estudio (Disponibilidad de recursos, costos).
  7. Definir el tiempo disponible del investigador para realizarlo; es necesario considerar este factor con objetividad a fin de evitar abandonar la investigación por falta de tiempo.
  8. Volver siempre a la información documental, digital, de campo… para no perder el enfoque y llegar a aproximación bastante cierta de la formulación del problema a investigar.

 

Estas recomendaciones conducen a la construcción de un discurso teórico conceptual, coherente y de profundidad, en el cual se sitúa el objeto de estudio y define una argumentación que va de lo general a lo particular, exponiendo de manera concreta el problema, su definición real, las preguntas que se han formulado y han permitido su precisión, sin dejar vacíos que puedan generar dudas acerca de lo que se pretende estudiar.

 

Referencias

Balestrini, M. (2002). Cómo se elabora el Proyecto de Investigación. Caracas: BL Consultores Asociados.

Pinal Mora, K. (2006). Apuntes de Metoodología y Redacción. México: Publicaciones Cruz O. S.S.

Rodríguez N., Yajaira / Pineda, M. (2003). La experiencia de investigar. Valencia: Papiro.

 

SUBIR