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Investigar en Comunidades Virtuales: Netnografía

por / jueves, 20 septiembre 2018 / Publicado en Investigación, Metodología
Comportamiento del consumidor

Conozco las costumbres y las almas, y ese dialecto de alusiones, que se urde en todo agrupamiento humano

Jorge Luis Borges

 

Dado que la producción bibliográfica no se mueve al vertiginoso ritmo con el que se actualiza la información, hoy en día resulta inimaginable pensar en realizar una investigación sin contar con el apoyo de Internet; por otro lado los campos de interés se han diversificado tanto que no todos los conocimientos que circulan por la red superan los estándares científicos para considerarse “postulados” confiables que lleven a la edición de un nuevo libro; temas como las redes sociales o la gamificación, por citar sólo algunos de los surgidos en décadas recientes,  generan entornos de información y conocimiento que están siendo compartidos en una comunidad virtual que está creando una serie “constructos teóricos, socialmente válidos”.

 

Desde grupos de juegos que comparten estrategias para subir de nivel, hasta foros de científicos que se reúnen en un espacio virtual a debatir sobre sus impresiones, Internet es el escenario donde nacen a diario comunidades virtuales que se estructuran con base en normas, acuerdos y códigos diferenciados los cuales a su vez se constituyen como los criterios de inclusión-exclusión que deberán tener en cuenta los usuarios que se acerquen a ellas.  Las ciber-culturas que se gestan en el seno de los grupos online, atraen cada vez más el interés de los investigadores. Las implicaciones sociales de esta nueva forma de relación virtual, la vinculación entre las empresas  y las comunidades electrónicas y los usos sociales de los diferentes medios de interacción en Internet, se cuentan, según Aguiar (2015), como tres de los campos de investigación en los que la netnografía tiene mucho que aportar.

 

Las fuentes de información electrónicas (páginas web, videos, foros, chats, redes sociales…) son, sin lugar a dudas, de gran valor para el investigador que se optó por realizar estudios de tipo descriptivo, documental, correlacional… pero se revisten de muchísima más importancia para quienes se están dedicando a estudiar el comportamiento de los “grupos sociales digitales”. Así como la etnografía se centra en estudiar los pueblos y sus culturas en contextos reales de campo, la netnografía es una forma emergente de afrontar la investigación que centra su atención en grupos sociales que “conviven” de forma virtual. Aguiar (2015) por su parte, señala que esta forma especializada de hacer investigación “utiliza comunicaciones mediadas por ordenador como fuente de datos para llegar a la comprensión y la representación etnográfica de un fenómeno cultural en Internet”.

 

Del Fresno (2011), destacado autor e investigador sobre la materia, prefiere referirse a la netnografía como “un nuevo campo de investigación que presenta ciertas singularidades” y cuya raíz metodológica principal es la etnografía, razón por la cual se vale de la observación participante como técnica y a la entrevista como instrumento de recolección de información; como campo teórico se encuentra en construcción y dado que comprende áreas de estudio tan complejas como las sociedades y la cultura, su radio de acción es enorme.

 

Dado que el estudio social no puede hacerse a espaldas del colectivo que se analiza, Kozinets (2010) experto conocedor de la netnografía, indica que un netnógrafo debe, desde el punto de vista ético, “identificarse e informar a los constituyentes relevantes sobre la investigación; pedir permisos apropiado; obtener el consentimiento cuando sea necesario; citar y dar el debido crédito a los miembros”. Incluso este autor vas más allá al señalar que un estudio netnográfico confiable, pasa por hacer público el informe final de manera tal que este cuente con la validación de los sujetos pertenecientes a la muestra de estudio.

 

Las sociedades virtuales, al igual que las reales, se conforman en una compleja red de interacciones donde se da en un mismo momento una enorme cantidad de información, así las tendencias de consumo son valiosas para las compañías de marketing como las inclinaciones ideológicas lo pueden ser para los políticos. Dado su carácter público, los patrones de comportamiento de las sociedades virtuales llaman cada vez más la atención en distintos ámbitos dedicados a investigación científica, social y económica quienes están sacando amplio provecho de determinados datos que se generan en su interior.

 

A diferencia de la mayoría de las investigaciones científicas que se apoyan en variables cuantificables, la investigación netnográfica se enmarca en un enfoque predominantemente cualitativo donde los fenómenos a estudiar van dando paso a categorías de análisis. Audios, textos, imágenes… son estudiados con el apoyo de sofisticados programas computacionales como el Atlas Ti. La riqueza informativa que lleva una investigación netnográfica obliga la participación de equipos de trabajos multidisciplinarios que suelen involucrar sociólogos, psicólogos, metodólogos, informáticos….

 

Al igual que cualquier tipo de investigación, la netnografía responde a una metodología de trabajo establecida donde existen una serie de parámetros a considerar, el primero de ellos consiste en una adecuada planificación en donde se establezcan de antemano paramentos como los objetivos, el tiempo, los recursos, las estrategias de comunicación y recolección de información.., de igual manera se debe establecer previamente la estrategia de incursión a la comunidad virtual, seguidamente se debe realizar la recolección y análisis de la información, que será expuesta en un informe final que debe ser expuesto para dar a conocer los resultados obtenidos.

 

Desde el punto de vista metodológico, la investigación netnográfica implica no sólo un mayor esfuerzo de trabajo sino el obligatorio empleo de mayor cantidad de recursos, tiempo y personal, no obstante, los resultados que de este proceso se obtienen resultan enormemente  más enriquecedores que los meros datos estadísticos. La tendencia contemporánea en investigación es favorecer estudios con enfoques mixtos que se apoyen en cifras (cuantitativo) y categorías de análisis (cualitativo).  En este sentido, la investigación netnográfica sale al paso como una opción muy interesante para el investigador interesado en cualquiera de los múltiples fenómenos que se suceden en los grupos sociales. Docentes, psicólogos y sociólogos se cuentan entre los profesionales que pueden ver en esta forma de investigar una manera confiable de conocer mejor la realidad a la que se deben confrontar en su práctica profesional.

 

Referencias

Aguiar Silva, S. (julio-diciembre de 2015). Desvelando a Netnografia: um guia teórico e prático. Intercom – Revista Brasileira de Ciências da Comunicação, 38(2), 339-342.

Del Fresno, M. (2011). Netnografía. Investigación, análisis e intervención social. Barcelona: Editorial UOC.

Kozinets, R. V. (2010). Netnography : doing ethnographic research online. Thousand Oaks: Sage Publications Ltd.

 

 

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