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El Poder de las Preguntas

por / lunes, 31 agosto 2020 / Publicado en Herramientas, Investigación

 Si yo tuviera una hora para resolver un problema y mi vida dependiera de la solución, gastaría los primeros 55 minutos para determinar la pregunta apropiada, porque una vez que supiera la pregunta correcta, podría resolver el problema en menos de 5 minutos.

Albert Einstein

 

La evolución de la especie humana está ligada de manera indisoluble a la curiosidad y la capacidad de generar permanentemente preguntas. Como en una espiral en constante movimiento, una pregunta conlleva a una gama de posibles respuestas y a nuevas interrogantes; preguntar, es sin duda, una de las acciones claves de la enseñanza y el aprendizaje.

 

La calidad de la pregunta se define por el alcance de la respuesta a la que lleva, de allí que su formulación sea de vital importancia; algunas interrogantes se resumen en respuestas simples o confusas que poco o nada contribuyen al conocimiento en tanto que otras abren caminos para importantes reflexiones o descubrimientos. Formular la pregunta adecuada es la clave para avanzar en la dirección acertada.

 

La investigación como tal es un proceso permanente de generación de preguntas y búsqueda de respuestas que se inicia en el mismo momento que el investigador se confronta con un hecho o fenómeno que capta su atención; es aquí donde surgen interrogantes de vital importancia para el proceso como lo son ¿Porque sucede esto? ¿Qué lo ocasiona? ¿Cómo se puede intervenir favorablemente?…

 

El acto formal de redactar  y generar un documento escrito como producto de una investigación implica la generación de otra serie de preguntas más específicas que guían cada una de las secciones o capítulos en los que se suele estructurar una tesis, la presentación de las respuestas a las preguntas que se formulen, debe darse de manera lógica y estar coherentemente enlazadas en una redacción fluida.

 

Una investigación se divide en secciones claramente diferenciadas que varían de una universidad a otra, sin embargo en líneas generales, todas se centran en transitar un camino que comienza con un problema y continua con los pasos para intervenir en él de manera positiva. A continuación se exponen algunas de las preguntas claves que deben considerar en algunos de estos apartados:

 

El título puede considerarse como la primera impresión que tendrá el lector sobre el trabajo de allí que sea necesario reflexionar suficientemente para que una vez definido exprese con precisión y claridad la idea principal que se persigue; títulos muy largos, complejos o inconsistentes pueden desmotivar al lector quien quizá ya no pase de esta primera página de la investigación. En opinión de varios expertos, algunas de las preguntas a las que debe responder explícitamente un buen título de una tesis son: ¿Qué? (tipo de investigación), ¿Quiénes? (unidades de estudio) ¿Para qué? (objetivos) ¿Cuándo? (temporalidad) y ¿Dónde? (contextualización).

 

Luego del título, el resumen es uno de las principales apartados de un trabajo que permite capitalizar el interés del lector y como su nombre lo indica, debe condensar los aspectos más importantes presentes a lo largo de la investigación; en este sentido debería expresar con claridad las respuestas a las preguntas esenciales de: ¿Cuál es el problema investigado?, ¿Qué objetivos o hipótesis se planteó la investigación?, ¿Cuáles fueron las unidades de estudio?, ¿Qué metodología se siguió para lograr los objetivos?, ¿Qué resultados se obtuvieron?, ¿Cómo se analizaron los resultados? ¿A qué conclusiones se pudo llegar?…

 

Captado el interés con un título conciso y un resumen consistente, corresponde a la Introducción animar al lector a seguir descubriendo las bondades de la investigación.   De igual manera los expertos coinciden en que las preguntas claves cuyas respuestas deben hacerse presente en toda introducción son: ¿Qué? (el tema general), ¿Para qué? (importancia del tema) y ¿Cómo? (estructura u orden que seguirá el contenido).

 

El Marco Conceptual, (Teórico o Referencial) identificado en algunos trabajos como el Estado de la Cuestión, representa un capítulo fundamental en toda tesis y cuyo fin es posicionar el problema y su posible solución dentro de una parcela del conocimiento claramente delimitada; es la sección de la investigación en donde se concreta la postura o enfoque que el investigador le dará al tema de estudio, algunas de las preguntas que se deben hacer son:¿Qué se sabe del tema?, ¿Cuál es la delimitación del mismo?, ¿Cuáles son las variables a considerar? ¿Qué modelo teórico se asume?, ¿Qué antecedentes existen sobre el tema? ¿Cómo se vinculan con el problema de investigación seleccionado?…

 

Luego del Marco Teórico, el Marco Metodológico es uno de los capítulos claves de todo trabajo ya que aquí se responde a la pregunta fundamental de ¿Cómo se realiza el proceso de investigación?, además de esto también se revelan la contestación a otras interrogantes como: ¿Qué tipo de estudio se adelanta? (documental, descriptivo, de campo…)  ¿Cuál fue el enfoque para analizar los datos? (cuantitativo, cualitativo o mixto), ¿Cuáles fueron las unidades de estudio? (hechos, fenómenos o personas), ¿Cómo se recolectó la información? (técnicas e instrumentos), ¿Cómo se analizó los resultados?

 

Las Conclusiones, lejos de repetir información ya dicha en las sesiones anteriores, debe centrarse en responder a preguntas tales como ¿Qué resultado se obtuvo?, ¿Se cumplió el objetivo o hipótesis de investigación?,  ¿Qué solución o recomendación se propone?, ¿Qué proyecciones se pueden hacer?…

 

Finalmente, la lista de Referencias,  más allá de regirse por determinadas normas (APA, ISO, Harvard…) o que se trate de una fuente bibliográfica, electrónica o audiovisual, representan las respuestas a preguntas como ¿Quién o quiénes son los autores? , ¿En qué año se creó el material?, ¿Cuál es el título?, ¿Cuáles son los principales datos de publicación/edición?  ¿De qué tipo de materiales se está hablando?…

 

Una investigación que va dando respuestas y expresando con claridad ideas claves, tiene altas probabilidades de ser mejor valorada (sobre todo si el lector es uno de los jurados) que otra que solo consiste en una mezcla inconexa de contenidos. Estas y otras preguntas pueden servir de orientación para que el investigador se anime a realizar un proceso de autoevaluación de cada uno de las sesiones de trabajo y pueda de esta manera hacer los ajustes que considere pertinente antes de hacer la entrega final.

 

 

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